SANTIAGO DE CHILE, Chile.- Hacinamiento, suciedad, peligros. Un video que detalla cómo era la vida en el penal de San Miguel, donde ayer murieron 83 presos tras un incendio en uno de los pisos, hace pensar en las imágenes como la crónica de una tragedia anunciada. Hasta el propio presidente chileno, Sebastián Piñera, ha tenido que reconocer que la prisión era un lugar "inhumano".
Más de 120 presos se encontraban hacinados en una sola estancia, distribuidos según su jerarquía criminal. Los internos dormían en camas apiladas de a tres y en las que apenas tenían espacio para moverse; además, en la filmación se ven objetos cortantes -como latas de refresco- acumulados y desperdigados entre el resto de las pertenencias. 
Entre otras cuestiones llamativas, destaca el diario español "El Mundo", está la combinación de goteras y humedades con instalaciones eléctricas al descubierto. En el sector en que aparentemente deberían estar las duchas, el agua gotea constantemente junto a las paredes descascaradas. 
La tragedia, que obligó a evacuar a 200 presos, comenzó por una pelea entre internos rivales en el cuarto piso de una torre y el fuego demoró tres minutos en expandirse. La presencia de apenas seis guardias -para cuidar a 1.960 reclusos- dificultó su evacuación. (Especial-DPA-Télam)